El presidente de la Federación Gallega de Piragüismo (FEGAPI), José Alfredo Bea García, ha presentado ante el Comité nacional de competición y régimen disciplinario de la Real Federación Española de piragüismo, una denuncia contra el presidente el presidente del ente federativo (RFEP), Juan José Román Mangas, y los miembros de su Junta Directiva.

EL motivo de la denuncia se basa en unas irregularidades en el cobro de un canon para la organización del Campeonato del Mundo de distancias no olímpicas, que la Fegapi quería organizar en la localidad Ourensana de Castrelo de Miño.

La Federación española abaló la candidatura de Castrelo de Miño para ser el organizador de un mundial Sprint, esta cita sería la primera vez que se disputara en España, 20 años después del mundial de Sevilla 2002.

Después de sortear todos los permisos para poder optar a la candidatura, la sorpresa llegaba en forma de un canon de 15000 euros que quería cobrar la RFEP a la FEGAPI, por ser el anfitrión de la competición, a esta cantidad había que sumarle los 10.000 euros que cobraría la federación internacional.

Este hecho, hace que la sede de Castrelo de Miño no se presente, el malestar respecto a este canon es notable por varios motivos. Primeramente, en el inicio de las conversaciones, en ningún caso se hizo referencia a esta cantidad, además no está publicado en ninguna de las bases de organización de competiciones y el presidente Román alega que esto está recogido en un documento interno del año 2013.

Una vez retirado el interés por la competición, la sorpresa viene cuando revisando las cuentas de la asamblea ordinaria de la federación, se comprueba que la sede del Campeonato Mundial de Aguas Bravas, Parc del Segre, no paga ningún tipo de canon a la RFEP.

Demostrándose una vez más, las malas formas de Juanjo Román respecto a la federación representada por Fredi Bea. Por todo ello, la junta directiva de la Fegapi acuerda interponer la denuncia, con el fin de demostrar la falta de rigor por parte del presidente zamorano.